06/06/2026 - Con motivo del “Día del Periodista” :
Descubren un mural en recuerdo a Pedro Stein
El viernes por la tarde y con motivo del Día del Periodista (se celebra el 07 de junio), en la esquina de San Martín y Castelli fue descubierto un mural (foto) que perpetua la esquina donde fue asesinado en 1912 el periodista y editor del diario La Unión Pedro Stein.
Con motivo del “Día del Periodista”.
Descubren un mural en recuerdo a Pedro Stein.
El viernes por la tarde y con motivo del Día del Periodista (se celebra el 07 de junio), en la esquina de San Martín y Castelli fue descubierto un mural (foto) que perpetua la esquina donde fue asesinado en 1912 el periodista y editor del diario La Unión Pedro Stein.
Años atrás en esa esquina se había colocado una placa de bronce en recuerdo del periodista asesinado, en un acto organizado por la Municipalidad y por ese entonces el Círculo de Periodistas Esperancinos.
Recientemente el lugar fue vandalizado y la placa había desaparecido. Afortunadamente la misma fue recuperada y está a buen resguardo.
Este viernes 05 de junio y desde las 16,15 hs. la Municipalidad organizó el acto que vuelve a poner en valor ese lugar con historia de la ciudad.
Ahí fue asesinado a quien se recuerda como “un mártir del periodismo esperancino.
Se encargo al muralista Sebastián Benítez a que plasme en ese lugar la labor diaria del quien fuera director del diario La Unión, periódico que se editaba en 3 idiomas por aquél entonces.
Un semblante de Pedro Stein y su obra en la prensa local por la Secretaria de Cultura Gisela Beresvil, en nombre de los periodistas hablaron Rubén Estrubia y Fernando Moerch, recordando a Daniel Franck, quien impulsara en su momento la original colocación de la placa.
Cerrando la lista de oradores, el Intendente Rodrigo Muller.-
Luego los presentes se dirigieron al Museo de la Colonización, donde elementos del diario que dirigía Stein, tienen un lugar destacado y ahí se colocó la placa de bronce original, quedando así a resguardo de futuros episodios.
Finalmente, los presentes se dirigieron al Salón Blanco Municipal, donde los periodistas participaron de un ágape, momento propicio para recordar e intercambiar anécdotas de esta noble y difícil profesión.-
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Algunas reflexiones a propósito del Día del Periodista.
Por Ariel R. Levatti. Licenciado en Comunicación Social. Periodista. Docente e investigador universitario. Autor de varios libros y publicaciones.
En el marco de una nueva celebración del Día del Periodista, quiero compartir unas breves reflexiones. Lo hago desde mi rol profesional, el trabajo y la vocación docente, la experiencia en medios y en comunicación institucional.
La primera observación apunta una a pregunta siempre vigente, más allá de los cambios tecnológicos y la evolución de los soportes: ¿qué significa ser periodista? La respuesta admite múltiples miradas posibles, pero hay un punto que es irrenunciable: la ética, la responsabilidad y el compromiso irrenunciable con la verdad.
A comienzos de los ’80, cuando se pusieron de moda las carreras de periodismo, locución, comunicación y otras afines, surgió una especie de debate o controversia entre “los estudiados” y los “empíricos” que habían aprendido y desarrollado el oficio a través de la práctica concreta en los medios. Con el tiempo, la creciente profesionalización y el ensamble de ambos saberes, esa vieja disputa fue superada.
Hoy, el fenómeno de las redes sociales vino a traer nuevos debates. Las redes sociales permitieron en alguna medida democratizar la palabra y la comunicación, pero también generaron efectos colaterales y consecuencias indeseables. Como señalara el gran filósofo y pensador italiano Umberto Eco: “La internet le ha dado el derecho a la palabra a legiones de idiotas. Antes hablaban sólo en el bar, después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ahora tienen el mismo derecho a hablar que un Premio Nobel”. ¿Cuántos “generadores de cuenteríos” encontramos en las redes? Falsos profetas del odio y la discordia, que restan, dividen y nada suman en beneficio de la sociedad.
Las relaciones entre “Periodismo” y “Poder” ameritan otro comentario. La celebración del “Día del Periodista” nos encuentra este año, con proyectos oportunistas y demagógicos que hablan de “periodistas ensobrados” y “pauta cero”, buscando un doble objetivo: descalificar el rol del periodismo serio y responsable (indispensable en una república democrática) y obstaculizar a cualquier administración hacer públicos sus actos de gobierno y garantizar el derecho de la ciudadanía a estar bien informada.
Cabe recordar que en Argentina se estableció el 7 de junio como “Día del Periodista”, en homenaje a “La Gaceta de Buenos Aires” fundada por Mariano Moreno, órgano de comunicación de las ideas del “Primer Gobierno Patrio”. No me imagino a Paso, Castelli, Belgrano o Saavedra pidiendo el cierre de “La Gaceta” para evitar “gastos superfluos”.
Quiero dejar un párrafo con una breve mirada hacia el medio local. El periodismo en Esperanza tiene una rica y larga historia, que empezó con la prensa gráfica (“La Unión”, “El Colono”) en los primeros años de la colonia, reflejando la diversidad de idiomas, religiones, costumbres, ideas y una pujante vida económica y productiva. Luego se sumó la radio, que asomó tímidamente por circuito cerrado, se propaló en el dial y se masificó con la irrupción de la FM. Después vino la televisión, que aportó el poder de la imagen y la posibilidad de “descubrirnos” en la pantalla, generando una revolución como significó en su momento el cine o la fotografía. La historia más reciente se completa con la llegada de los medios digitales y las nuevas tecnologías, que marcan una velocidad y un pulso distinto de la información.
Como expresé al comienzo, las tecnologías y los tiempos cambian. Pero hay algo que permanece inalterable, o debería: la ética, la responsabilidad y el compromiso irrenunciable con la verdad. Que están divorciados de una mala praxis que tiende a naturalizarse: la difamación permanente, los “títulos engañosos”, tergiversar los hechos, falsear declaraciones. En resumen, transgredir las reglas básicas del periodismo, anteponiendo rencores o intereses personales al ejercicio de la profesión. Vicios que suelen venir de la mano, cuando se asume la responsabilidad de administrar un medio público, del acoso laboral y la persecución ideológica.
Para terminar, saludo cordialmente a todos mis colegas y trabajadores de prensa. No sólo periodistas, sino también locutores, camarógrafos, operadores, fotógrafos, productores, publicistas, telefonistas, administrativos, etc. En especial, a los que ejercen con vocación, perseverancia, esfuerzo y profesionalismo esta loable tarea. Como dijera el gran escritor y periodista Gabriel García Márquez: “el oficio más lindo del mundo”.
Descubren un mural en recuerdo a Pedro Stein.
El viernes por la tarde y con motivo del Día del Periodista (se celebra el 07 de junio), en la esquina de San Martín y Castelli fue descubierto un mural (foto) que perpetua la esquina donde fue asesinado en 1912 el periodista y editor del diario La Unión Pedro Stein.
Años atrás en esa esquina se había colocado una placa de bronce en recuerdo del periodista asesinado, en un acto organizado por la Municipalidad y por ese entonces el Círculo de Periodistas Esperancinos.
Recientemente el lugar fue vandalizado y la placa había desaparecido. Afortunadamente la misma fue recuperada y está a buen resguardo.
Este viernes 05 de junio y desde las 16,15 hs. la Municipalidad organizó el acto que vuelve a poner en valor ese lugar con historia de la ciudad.
Ahí fue asesinado a quien se recuerda como “un mártir del periodismo esperancino.
Se encargo al muralista Sebastián Benítez a que plasme en ese lugar la labor diaria del quien fuera director del diario La Unión, periódico que se editaba en 3 idiomas por aquél entonces.
Un semblante de Pedro Stein y su obra en la prensa local por la Secretaria de Cultura Gisela Beresvil, en nombre de los periodistas hablaron Rubén Estrubia y Fernando Moerch, recordando a Daniel Franck, quien impulsara en su momento la original colocación de la placa.
Cerrando la lista de oradores, el Intendente Rodrigo Muller.-
Luego los presentes se dirigieron al Museo de la Colonización, donde elementos del diario que dirigía Stein, tienen un lugar destacado y ahí se colocó la placa de bronce original, quedando así a resguardo de futuros episodios.
Finalmente, los presentes se dirigieron al Salón Blanco Municipal, donde los periodistas participaron de un ágape, momento propicio para recordar e intercambiar anécdotas de esta noble y difícil profesión.-
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Algunas reflexiones a propósito del Día del Periodista.
Por Ariel R. Levatti. Licenciado en Comunicación Social. Periodista. Docente e investigador universitario. Autor de varios libros y publicaciones.
En el marco de una nueva celebración del Día del Periodista, quiero compartir unas breves reflexiones. Lo hago desde mi rol profesional, el trabajo y la vocación docente, la experiencia en medios y en comunicación institucional.
La primera observación apunta una a pregunta siempre vigente, más allá de los cambios tecnológicos y la evolución de los soportes: ¿qué significa ser periodista? La respuesta admite múltiples miradas posibles, pero hay un punto que es irrenunciable: la ética, la responsabilidad y el compromiso irrenunciable con la verdad.
A comienzos de los ’80, cuando se pusieron de moda las carreras de periodismo, locución, comunicación y otras afines, surgió una especie de debate o controversia entre “los estudiados” y los “empíricos” que habían aprendido y desarrollado el oficio a través de la práctica concreta en los medios. Con el tiempo, la creciente profesionalización y el ensamble de ambos saberes, esa vieja disputa fue superada.
Hoy, el fenómeno de las redes sociales vino a traer nuevos debates. Las redes sociales permitieron en alguna medida democratizar la palabra y la comunicación, pero también generaron efectos colaterales y consecuencias indeseables. Como señalara el gran filósofo y pensador italiano Umberto Eco: “La internet le ha dado el derecho a la palabra a legiones de idiotas. Antes hablaban sólo en el bar, después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ahora tienen el mismo derecho a hablar que un Premio Nobel”. ¿Cuántos “generadores de cuenteríos” encontramos en las redes? Falsos profetas del odio y la discordia, que restan, dividen y nada suman en beneficio de la sociedad.
Las relaciones entre “Periodismo” y “Poder” ameritan otro comentario. La celebración del “Día del Periodista” nos encuentra este año, con proyectos oportunistas y demagógicos que hablan de “periodistas ensobrados” y “pauta cero”, buscando un doble objetivo: descalificar el rol del periodismo serio y responsable (indispensable en una república democrática) y obstaculizar a cualquier administración hacer públicos sus actos de gobierno y garantizar el derecho de la ciudadanía a estar bien informada.
Cabe recordar que en Argentina se estableció el 7 de junio como “Día del Periodista”, en homenaje a “La Gaceta de Buenos Aires” fundada por Mariano Moreno, órgano de comunicación de las ideas del “Primer Gobierno Patrio”. No me imagino a Paso, Castelli, Belgrano o Saavedra pidiendo el cierre de “La Gaceta” para evitar “gastos superfluos”.
Quiero dejar un párrafo con una breve mirada hacia el medio local. El periodismo en Esperanza tiene una rica y larga historia, que empezó con la prensa gráfica (“La Unión”, “El Colono”) en los primeros años de la colonia, reflejando la diversidad de idiomas, religiones, costumbres, ideas y una pujante vida económica y productiva. Luego se sumó la radio, que asomó tímidamente por circuito cerrado, se propaló en el dial y se masificó con la irrupción de la FM. Después vino la televisión, que aportó el poder de la imagen y la posibilidad de “descubrirnos” en la pantalla, generando una revolución como significó en su momento el cine o la fotografía. La historia más reciente se completa con la llegada de los medios digitales y las nuevas tecnologías, que marcan una velocidad y un pulso distinto de la información.
Como expresé al comienzo, las tecnologías y los tiempos cambian. Pero hay algo que permanece inalterable, o debería: la ética, la responsabilidad y el compromiso irrenunciable con la verdad. Que están divorciados de una mala praxis que tiende a naturalizarse: la difamación permanente, los “títulos engañosos”, tergiversar los hechos, falsear declaraciones. En resumen, transgredir las reglas básicas del periodismo, anteponiendo rencores o intereses personales al ejercicio de la profesión. Vicios que suelen venir de la mano, cuando se asume la responsabilidad de administrar un medio público, del acoso laboral y la persecución ideológica.
Para terminar, saludo cordialmente a todos mis colegas y trabajadores de prensa. No sólo periodistas, sino también locutores, camarógrafos, operadores, fotógrafos, productores, publicistas, telefonistas, administrativos, etc. En especial, a los que ejercen con vocación, perseverancia, esfuerzo y profesionalismo esta loable tarea. Como dijera el gran escritor y periodista Gabriel García Márquez: “el oficio más lindo del mundo”.